lunes, 31 de enero de 2011

Anodino.

Unas cordiales, amables y delicadas palabras en mi email me han insinuado con mucho tacto que actualice el blog.. Que por cierto, habéis corrido la voz demasiado y ahora Lamary y Lasu también quieren leerlo, la habéis hecho buena, jovencitos. Menos mal que gracias a su rapidez de lectura y su compresión lectora (muchas Prontos a sus espaldas) no va a entender ni un pijo. Pero por favor, Su, no se lo muestres. Que lo de mirar vibradores juntas ya nos unió demasiado. No quiero más.

Bien, el fin de semana sin contratiempos. No me levanté a desayunar, y hoy, lunes, cuando llegué habían servido ya el arroz y en mi taza no había nada.. ¡por fin lo han pillado!

En esta semana lo mismo cambio las sábanas. No prometo nada. No quiero que os hagáis ilusiones fútiles, inanes, vanas.

También me he tragado la peli de La Momia, decid lo que queráis, no la había visto y era feliz. Por poco no me trago también una película de Buffy cazavampiros, pero ahí estuve más ávida y disimuladamente me fui. No vaya a ser que me fuera a gustar o algo. ¿Qué clase de tortura esta: bodrios de películas y arroz?

Televisión no veo mucho, y lo que mola de aquí es que todo está subtitulado, hasta los anuncios, los videoclips musicales y los programas en directo. En cuestión de programación hay de todo un poco, pero también hay un montón en plan... Esta casa era una ruina, quién viene a cenar, el de que las madres cambian de casa, el que echaban en La 2 hace tiempo en el que la presentadora insultaba a sus concursantes, también creo que el otro día había uno como el Allá tú. Bueno, pues eso, que mucha de la porquería es la misma.

Os tengo que dejar porque mi estómago ya se ha acostumbrado al horario inglés, y me pide mantequilla de cacahuetes y quizá un poco de ensalada o fruta.

Bye, bye, corazones.

jueves, 27 de enero de 2011

El día del Nesquik.

Hoy he tenido el valor. Lo he hecho. Me he levantado. En la mesa estaba humeante el arroz, he cogido el Nesquik, me lo he llevado a la mesa y me lo he echado. Ha sido el acontecimiento de la mañana, la madre me preguntaba consternada si no iba a comer arroz, los niños giraban en torno al Nesquik, nadie entendía nada, qué está pasando, ¿no vas a comer este arroz? Pero, pero, pero...

Luego he ido a llevar a Kit, y aquí no os lo vais a creer, un niño ha tenido la desfachatez de... ¡¡¡hablarme!!! ¿Pero qué demonios...? Menos mal que la pregunta no era muy difícil: Are you spanish? Yes, le dije, sin cortarme. Y él sin cortarse tampoco se lo fue contando a todo el corrillo de madres y niños del alrededor. Pero no me importó, prefería eso a que siguiera hablándome.

Tengo que probar un día a hacerme la sordomuda (y no solo para ligar, picaruelos), lo clavaría, aquí estoy ganando mucho en lenguaje gestual, jeje.

El padre, cuando he vuelto de llevar a Kit, me ha dado una clase de inglés. Al finalizar, me ha pedido que no deje el Nesquik encima de la mesa porque altera al personal, y después me ha dicho que en esta casa no comían nada de Nestlé (yo ni siquiera sabía que era de Nestlé, señorías), porque era una marca abusiva y hacían muchas barbaridades con sus pobres empleados y... Yo le miraba con cara de: Pero si yo soy de Colacao, y me da igual no tomar Nesquik, lo único que yo quiero es no comer ese arroz apestoso y el Nesquik es mi única alternativa, señores del jurado. Fuera de aquí, jamás volveré a probarlo, me han convencido todas esas palabras que no he entendido, pero ahora... lo necesito.

¿Cómo imaginar que el breakfast me daría tantos headache? Y todavía me queda hacerles entender que no me voy a levantar los fines de semana a las 8 para desayunar.

Del resto, que más os puedo decir. Sigo cagando con normalidad, de consistencia y textura variable. Las duchas con normalidad (bueno, no tanto) de consistencia y texturas también variables.

miércoles, 26 de enero de 2011

Happy day.

¿Por qué happy day os preguntaréis? Pues porque hoy he encontrado... ¡bastoncillos! Oh, Dios, qué gozo introducirme ese palitroque por mi orificio. Si no sabes lo que es puedes aguantar, pero una vez que ya lo has probado... Con el cajero bien, no me preguntó nada, así que bien. Buen chico.

También he comprado Nesquik, ¿conseguiré hacerles entender que no voy a probar el puto arroz con leche en toda mi vida? Pero eso será mañana, en el próximo capítulo, no exento de emoción e intriga.

No os conté que el primer día, cuando llegué, el pater me ofreció vino para cenar. Yo me negué. Pero ayer, fue a más, me ofreció una cerveza. ¿Me estará el señor poniendo a prueba? Por si esto fuera poco el otro día me preguntó si quería té, le dije que no; si quería café, le dije que no; si quería cocaína... me lo pensé.

Cada vez estoy más confident con el coche, en mi salsa, vamos, solo me falta ir escuchando algo de buena música mientras conduzco, qué se yo, Rocío Jurado, Camela, Roberto Carlos... Aunque de vez en cuando aún pienso: ¿Qué lechugas hace ese niño conduciendo un coche? Y bueno, sin ir más lejos hoy casi cojo la rotonda al revés, je je. Si es que soy la alegría de la huerta, si no hubiera conductores como yo... ay, mejor no pensarlo.

Qué más os puedo contar. Me ocurren cosas y anecdotillas, pero cuando me pongo a escribir aquí se me olvidan. Iria, haz tus preguntas a ver si me inspiran para el próximo post, jeje.

martes, 25 de enero de 2011

Mi primera lavadora.

Cada vez me da más pereza actualizar esto, deber ser el arroz el que me mina la moral. 

Ayer fui de compras directa a por el Colacao, pero para mí sorpresa ni lo tenían ni sabían lo que era. Lo más parecido era chocolate caliente. Así que sigo desayunando ese arroz apestoso. Últimamente me dejo media taza, sin cortarme. Para más inritaciones, hoy se celebra en Escocia el día de Burns Night, y se celebra comiendo Haggis, que yo no sabía lo qué era, y os podéis imaginar... como una especie de morcillas rellenas de arroz.

Tampoco encontré en el supermercado bastoncillos, y los anhelo con ansía, ni alguna cosilla más. Con la cajera bien, no me preguntó nada así que bien. Buena chica.

Ya llevo dos días yendo a buscar a Kit al cole sola, y la verdad que bien, ni me he perdido ni la he liado ni nada... Contra todo pronóstico, jeje.

Por cierto, estos días están insoportable de cojones, con pataletas, llantinas y sin hacerme ni caso. Así que hoy he estado un poco enfadada con Kit, pero como es un seductor nato pues me ha dicho: Nice shirt, y claro ahí ya me he deshecho un poco... Es un detallista, jeje. Hoy el Pater le ha vuelto a pillar tocándome las tetas. No se corta, el tío.

Ayer fuimos a hablar con una señora que supuestamente tenía una au-pair, pero resulta que hasta Marzo no viene, y esa chica iba a clases a Newcasttle, que está un poco lejos. Por un lado bien, me ahorro el dinero. Por otro mal, porque las clases me vendrían bien para soltarme, mejorar y conocer a alguno que me embarace. Si Esther pudo, ¿por qué yo no?

Hoy he puesto mi primera lavadora. Pero no aquí. Mi primera lavadora de toda mi vida. Y mi primera secadora. Una experiencia más.

Y me he echado la siesta. Sin cortarme.


domingo, 23 de enero de 2011

Long Sunday.

Hoy, pese a ser domingo, me he levantado a las 8 am. El motivo es que el padre me insinuó ayer que hoy habría un desayuno especial, así que yo con tal de no volver a comer el puto arroz ese me puse la alarma. Por primera vez cuando bajé no estaban ya todos en la mesa. Bajé a tiempo. Curiosa me acerqué a la cocina y dios mío, qué ven mis ojos, el puto arroz con leche pastoso estaba ahí humeante. Casi me desmayo. Ah, y también había tostadas. Eso era el desayuno especial. A mí ya no me pillan en otra.

En esta semana ya me he visto Las Crónicas de Narnia, Piratas del Caribe y Harry Potter. Películas que en mi vida había visto ni querido ver, pero por suerte tampoco me he enterado de mucho. Pero gracias a una de esas películas me di cuenta que 'Stop it' se pronuncia como yo creía que se pronunciaba 'Stupid', cada vez que lo oía pensaba 'joder, con que soltura se llaman estúpidos están gente y encima educadamente, stupid, please'. En fin, cosas de mi cabeza. Sin importancia.

Del resto, sigo sin entenderles mucho. Especialmente a la chica de 17 años que cada vez que habla pienso que se va a arrancar a cantar la canción de Spice Girls, en la parte rápida, wanawanawoo waachuginiwachagoo. Lamentablemente, esto no ocurre. Los niños igual, hablan muy rápido, y al padre... hoy mientras nos tomábamos el té he entendido que decía que su perro hace 100 años tenía el pelo azul...

Y por último una foto. Un contenedor de chicles. La pregunta es obligada. Serán para... ¿Reciclar?

viernes, 21 de enero de 2011

A week.

Ya llevo una semana aquí y aún no me he quedado embarazada. Eso me preocupa, eso significa que algo no está saliendo bien. Jeje.

Hoy he recibido mi paga semanal así que estoy happy. Lo cual casi me hace olvidar que para cenar había... arroz.

Día 6. Handbrake

Las cosas siguen su rutina habitual. Otra vez he vuelto a desayunar el maldito arroz con l... (no puedo escribirlo sin vomitar), y luego he llevado a Kit al colegio. El Pater Peter está un poquito obsesionado con el freno de mano, quiere que lo ponga cuando me paro en un semáforo, aunque sea para segundos. Vale, yo tengo que ser su putita y así lo hago, pero no entiendo para qué.

Hoy ha habido pique, puesto que he aparcado en el colegio que está en cuesta y me dice que lo acercara más a la acera, y pongo marcha atrás y me dice... el freno de mano... y yo le digo: pero voy a dar marcha atrás... y me dice... por eso, el freno de mano. Yo le dije, pero no hace falta. Y él me dijo: Inténtalo, ya verás. Todo esto con señas, ¡es magnífico el lenguaje de los signos!

Aquí no las tenía todas conmigo. Él coche me era extraño, el embrague me era ajeno, hacía -2º fuera y el coche estaba aún frío... Di marcha atrás y el coche se movió dos centímetros hacia alante, vi su sonrisa socarrona de soslayo, y lo volví a intentar y voilá, el coche fue para atrás como la seda. ¿Qué manía tiene este hombre con el freno de mano? Y él pensará: ¿Qué manía tiene ésta con no usar el freno de mano?

Pero bien.